La gente es una sucesión constante de sugestiones, y si lo aplicamos a lo estético es peor aún. Hay personas que llevan marcas de cualquier tipo en su cuerpo, cara, brazos, desde una cicatriz hasta cosas peores. Pero ¿Hasta cuándo uno quiere ocultar lo inevitable? Muchas veces tenemos vergüenza de exponernos o de qué vayan a pensar. A veces las cicatrices nos ponen vulnerables y traen recuerdos aunque no siempre son malos. Incluso a veces hasta sirven como superación. Aunque esas no son las cicatrices más importantes. Muchas veces cargamos con cicatrices en el corazón, en los recuerdos, en vivencias, y eso nos limita. Y visto de afuera uno dice, "no tengas vergüenza, que no se nota esa cicatriz", por qué es algo externo y lo externo es solo eso. Por ahí a veces tenemos que preocuparnos más por tratar de sanar ciertas heridas que nos dejaron cicatrices de esas que no se van con ninguna cirujía, o usando cremas. Por qué lo exterior siempre sale a la luz y nos guste o no...