Solemos pensar (inocentemente) muchas veces de chicos que estamos hechos para algo. Decimos yo tengo bien definido que quiero ser en el futuro. Muchas personas definitivamente cumplen con lo que se proponen. Supongo que en base a su necesidad y determinación. Eso se llama seguridad señores/as.
Bueno yo siempre fui seguro y estaba determinado a ser Gamer por siempre, creo que fue lo único que hasta ahora cumplí jajaja (Aunque nunca me fue redituable económicamente hablando) no puedo pasar por alto las películas, las series, y la informática (mis hobbies y pasiones diría).
Pero, después de el otro lado de la vereda estamos nosotros, los que sentimos a veces por impulsos que estamos predeterminados para algo, los que arrancamos 10 carreras y terminamos 1 o a veces ninguna.
Decimos, yo soy re cara dura y estoy hecho para subir a un escenario. Después de probar te das cuenta que ni sos caradura, no estás hecho para eso, ni tampoco te gusta tanto en verdad. Es como que a veces queremos formar parte de.. lo ves de afuera y decís yo voy a ser como el jaja. Le pasa lo misma a gente que conozco probándose en clubes y no llegan a ser profesionales por qué si vida social se impone ante una disciplina. Creo que esa es la palabra, disciplina. Pero ¿disciplina para que?. Digo tenés que tener muy en claro que querés para poder aplicarla y como dice mí mama poner mucha voluntad.
A veces simplemente no sabemos qué carajo queremos y entre todas esas dudas e incertidumbres buscamos no sentirnos perdidos o excluidos a parte de que siempre pensamos en algo que sea económicamente favorable.
En fin, supongo que eso es parte de la vida y nos hace humanos. Probar, experimentar, buscar algo que nos identifique aparte de todos las paredes que hay que romper en el camino, eso o te queda la cabeza sangrando con muchas cicatrices.
Autor
Fernando Javier Casanova

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