Es loco ver cómo nos convertimos muchas veces en otra persona. Muchas veces decimos que es la ira, o un mal día. Sensaciones que nos generan estar en momentos donde hasta incluso podemos llegar a no reconocernos.
Y no hablo solamente de furia, insultos, violencia física o verbal, sino más alla. Es algo que altera nuestra cabeza, podríamos decir que es el temperamento, o por ahí costumbres causadas por nuestra educación o simplemente actitudes que adquirimos como simples espectadores en este circo de la vida.
Y no me interesa ningún Punto de vista psicológico ya que son solo reflexiones que tengo y cosas que ni la ciencia de la salud mental les encontró solución, por lo menos en mí caso ja.
Podemos llegar a decir que estamos irreconocibles o simplemente son reacciones que tiene uno sin pensar por culpa de la maldita ansiedad.
Lo que si es que en esos momentos la gente tiende a tener actitudes o ACCIONES que pueden ser muy malas.
Desde un insulto por algo que te cayó mal, hasta el hecho de no soportar la presencia de una persona cercana o no (a veces sin saber por qué). Rencores, o a veces ni eso. A veces dicen que hay que perdonar para tener paz con uno mismo pero ¿Cuando no sabes que perdonar? O ¿Cuando no encontrás explicación alguna?
Hay gente que mata o lastima, por un choque, una mirada, o a veces por mucho menos. Incluso los celos llegan a ser mortales en este mundo tan confuso. Aparte de el alcohol, drogas o lo que fuera.
Pero bueno supongo que es algo a lo que tenemos que acostumbrarnos, por qué no hay una receta para tratar con la gente, jaja admiro a esas personas que tienen esa tranquilidad, esa serenidad hasta podría decir que las envidio.
Termino de escribir y me pongo a googlear donde hay clases de Yoga. Creo que es lo único que me falta probar.
¿Será la solución? Yo creo que no.
Autor
Fernando Javier Casanova

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