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Etiquetas que no se despegan

Creo que a esta altura hablar de este tema es medio tabú para algunas personas. Trato de ser lo más complejo y abierto posible por qué puede abarcar muchas cosas aparte de la que me impulsó a escribir sobre esto justamente hoy.

Esa cuestión de etiquetar todo, es algo que siempre me rompió soberanamente la paciencia (por no decir pelotas). Pero vayamos al principio.

Ya de por si, burlarte de alguien es feo. Y todos alguna ves lo hicimos, hay que hacerse cargo. Yo por lo menos lo hago. Hoy por ahí veo las cosas de otra forma. Hay gente que lo hace callada y piensa que el no decirlo pero pensarlo lo hace menos culpable. Una broma es una broma siempre que no haya maldad. O eso pensábamos. Pero en el transcurso del tiempo surgieron diferentes formas  de tratar con la gente. De lidiar con lo diferente y aceptar los cambios.

En estos tiempos donde constantemente estamos cambiando con cosas que incluso podemos aceptar o no (no estamos obligados a aceptar todo lo que la sociedad propone). Pero se expuso mas aunque creo que ya existió desde hace muchísimos años aunque cada ves se hace más notorio, estoy hablando de Las etiquetas.

El catalogar a una persona, el ponerle una etiqueta ya es discriminar, pero no vamos a ir a lo básico como color de piel, clases sociales, el aspecto físico, sino que seguimos involuciónando.

Y es que cada ves se inventan más categorías de todo y para todo. Ya una persona por tener un gusto diferente, un pensamiento diferente, hobbies, o lo que sea, y todo tiene su etiqueta.

Es como que todo tiene que ser de la forma que la sociedad decida que sea, hay un grupo de unas tantas personas que decide como llamar al resto. Y así queda, ni hablar de las redes sociales y la difusión que provocan aparte de los daños que pueden ocasionarle a las personas sobre todo a los más chicos. Desde cosas simples hasta cosas muy crueles, incluso con cosas virales que puede hacer que algunas personas lleguen a cometer actos desesperados desde un suicidio hasta una masacre. Y es que ya lo vimos, en muchos casos, en las noticias o en la cotidianeidad de muchas formas diferentes.

Y no quiero expandirme demasiado con este tema por que seguiría un buen rato. Solo decir que dejen a las personas vivir en paz o los etiqueto a todos. No, ¿para que? Primero me saco todas las etiquetas que me pegaron. Algunas todavía no salen.

Autor

Fernando Javier Casanova

Comentarios

  1. Yo tengo la etiqueta "Pablito", me lo siguen diciendo aunque tenga 33.

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