Tanta gente habla de la muerte, y en si es fácil, hablar. Pero bueno en estos tiempos donde hay tanta información al alcance de la mano, con religiosos por un lado y ateos por el otro no es fácil tener un punto de vista.
Pero en esta reflexión no vamos a abordar esos temas ya que por lo poco que escribí, y las personas que lo han leído verán que trato de ser lo más objetivo posible aunque a veces los sentimientos influyen un poco.
Que difícil es tener una reflexión sobre esto, solo decir que muchas veces no sabes que va a pasar. Y es que puede ser tan cruel como piadosa dependiendo el punto de vista. Muchas personas la desean pero no les llega incluso intentan y no se animan o les sale mal en el peor de los casos. En otros casos es algo natural y inevitable. Incluso podemos mencionar también los asesinatos que son un fiel reflejo de la muerte, como para no dejarlalos afuera.
Aunque puede abordarse de muchas maneras la, lo que nunca cambia justamente es ella. ¿Y después ?
Es loco pensar lo que puede sufrir una persona después de la pérdida de un ser querido (siempre suponemos).
No siempre es recíproco el afecto o la relación pero cuando esa persona ya no está se despiertan un sin fin de sensaciones más allá del contexto con esa persona.
Y hablo de contexto por que eso muchas veces modifica los sentimientos (tengo que dejar de ver Dexter y You jaja).
Lo que digo es que por más que un asaltante muera en un robo, una persona muera por un ataque al corazón o alguien se haya quitado la vida, siempre hay un mundo de gente detrás.
Para nadie debe ser fácil enterarse que un ser querido dejo de estar en el mundo terrenal y paso a estar en otro plano. Incluso por más de que no tengas la mejor relación con esa persona eso no quita que te pueda afectar la noticia. Los seres humanos muchas veces somos tan contradictorios, orgullosos que a veces esperamos hasta el último momento y a veces ni llegamos a ese momento...
Incluso a veces sin pensar deseamos la muerte de alguna persona por algún acto o hecho puntual, a veces incluso en momentos de ira, hasta pidiendo justicia. ¿Pero realmente nos llena?
Resumiendo la muerte y sus consecuencias son sensaciones horribles que no se las deseo a nadie. ¿O si? ¿Estoy pensando o sintiendo?
Creo que a veces mí intento de ser objetivo se mezcla con el corazón.
Tratemos de valorar más y de ser más expresivos con nuestros seres queridos por qué después ya es tarde y de no callarnos tarde por qué con los muertos no se puede hablar ni mandar WhatsApp. Incluso hasta el día de hoy todavía me cuesta.
Autor
Fernando Javier Casanova

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