Después de ver algo, se me ocurrió esta reflexión. Es fuerte pero real. Y supongo que las personas que la atravesaron lo deben saber. No me gusta contradecirme tan directamente, pero nunca había visto las cosas desde este punto de vista hasta que algo me hizo pensar sobre esto. Aclaro, pero no me incluyo por qué nunca me paso y espero que nunca me pase, ya que imagino debe ser muy difícil de atravesar. Generalmente se hace apologías sobre el amor de un padre a su hijo, las familias que son familias sin serlo, y los lazos que se forman no siempre sanguíneos. Ahora en una tragedia familiar donde una madre o padre de sangre pierde a un hijo ¿Se puede cuestionar el sentir de un padre que no es sanguíneo? Por qué si para las buenas un padre es padre, no importa el tipo de vínculo, se supone que en las malas también. Por qué vi situaciones en las que justo se cuestiona eso. ¡¡¡Vos nunca vas a entender lo que siento por qué no era tu hijo!!! ¿Entonces? ¿Hijo puede ser solo una palabra? ¿Padre también? No quiero ni imaginar el dolor que sentiría al perder a mi hija. ¿Pero sería un dolor diferente? La sangre siempre está, siempre va a estar, es un vínculo que no se puede reemplazar. Y el dolor también va a estar, pero supongo que esto tiene que ver más, con el tema de que nadie puede estar en el lugar del otro, para saber el dolor que puede llegar a sentir. Quiero que me dejen en los comentarios sus opiniones. Todos saquen lo que tenemos adentro. ¡¡Chau y gracias!! Autor Fer Casanova
Muchas veces creemos que entendemos lo que le pasa al otro, cuando en realidad no es así. Ni siquiera las mejores amistades o parejas logran comprender, a veces, ni la mitad de lo que está viviendo la otra persona. Intentamos entender desde afuera, pero sin empatía real. Y no hablo de desconocidos, hablo de personas cercanas: amigos, familia, gente de nuestro círculo íntimo. A veces alguien se aleja, se encierra, tiene actitudes poco cómodas o respuestas que no son las más amables, y nuestra primera reacción es juzgar. El ser humano tiende a ser juez y verdugo, aunque no voy a meterme en la historia de la humanidad porque no viene al caso. Volviendo al punto: no sabemos qué está atravesando el otro y aun así suponemos. Vemos la situación desde lejos y no la entendemos… hasta que nos toca vivir algo similar. Entonces, recién ahí, comprendemos. La verdad es que muchas veces, por no decir la mayoría, nos comunicamos mal con los demás. Perdemos interés en lo que les pasa a nuestros seres q...

Muy bueno y profundo
ResponderBorrarGracias!! Ja se que no es un tema que te identifica, pero gracias por leerlo.
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