Desde creer en un tipo que abrió el mar para cruzarlo caminando, un tipo que resucitó y desde ahí te sugestiona a como tiene que ser el resto de tu vida, hasta creer en un ser querido que puede cumplir o no. La vida está hecha de mentiras y verdades. Creer.en un politico/a, en un sacrificio matando dos chanchos, 3 gallinas un caballo y seguir igual que siempre, o que de rebote un tipo gana la lotería y de repente de pedo el sacrificio funcionó. Incluso ninguna de las dos opciones puede ser valida y simplemente tener muchos amigos, y el boca en boca. Digo si nos cagaron tantas personas, y si no te cagaron, ya te va a cagar. Si sacas, sos de los pocos.
Yo no confío en nadie, sería la cosa, en estos tiempos, ya ni en la familia se puede confiar, el papá que mata a la mamá por qué lo hizo cornudo o la mamá que mata a los hijos para hacer sufrir al papá. El perro a veces te muerde o te mea la cama así que ni en tu propia mascota podés confiar. Yo que vos, adn y guardar las llaves abajo de un ladrillo, pero tampoco te puede pasar lo que le pasa a algunas personas que por llevarse los secretos hasta la tumba, se llevan hasta el testamento, guarda que hay mucha ave carroñera por ahí disfrazada de persona amigable. Bueno ya entendieron. Y sino todo termina en el municipio.
Yo confío, en qué no se. Y es que creer y confiar hasta un cierto puntos son bastante parecidos a un sinónimo, pero no ojo, solo parecidos. Si vamos al caso, la confianza va de la mano con creer en algo y el creer te hace confiar muchas veces. Aunque muchas veces creer no es confiar y confiar no es creer.
Autor
Fernando Javier Casanova

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